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abril 19, 2010

Si cambié mi alimentacion ¿por qué no rebajo?: Errores que se cometen cuando se hace dieta

Desde que cambié mi alimentación, hace unos diez días, empecé a aumentar muy lentamente de peso. Hoy me di cuenta por qué.


Hace ya unos diez días que comencé a comer un poco diferente.

Hasta antes de comenzar esta nueva dieta, yo nunca cenaba, y comía muy pocas cantidades en el desayuno y en el almuerzo (menos de la mitad de la ración de mi esposo). Comía casi cualquier cosa, pero en general siempre tenía hambre, lógico si pensaba que comía muy poco y que en las noches me aguantaba el hambre feroz con la que llegaba del gimnasio.

Algunas veces mi esposo me convencía de comer algo en la cena, aunque sea una sopa o un yogurt. Pero esas "bendiciones" se transformaban al día siguiente y sin ninguna misericordia en 100, 200 o hasta 300 gramos de más. Mi conclusión era que yo no podía comer en la cena, y que, en general, tenía que limitar mucho la cantidad de comida.

Totalmente deprimida por el hecho de tener que vivir en una dieta eterna, un día un comentario de un amigo del gimnasio (gracias Cyril!) sobre el metabolismo me hizo darme cuenta del error que estaba cometiendo: mientras más aguanto hambre, más rápido asimilará mi organismo el alimento que consuma.

Entendí entonces por qué esas pequeñas cantidades de comida se asentaban tan rápidamente en mis piernas y caderas, y me hacían aumentar de peso de manera inmediata. Entendí entonces que para rebajar hay que comer. Pero no se trata de comer cualquier cosa, que es lo que no había entendido hasta ahora.

Resulta que estaba faltando a algunas reglas básicas de la alimentación balanceada. Particularmente, en las cenas estaba comiendo ensaladas, pero a veces con trocitos de papa o pan. En las tardes merendaba con frutas. En los almuerzos comía sólo un plato de sopa y algún acompañante, pero no carne, pollo ni pescado. Leyendo el blog de Ni una dieta más, me di cuenta que no debo hacer ninguna de estas cosas.

Así que, a partir de hoy, dejo claras las reglas del juego, y comienzo verdaderamente mi nueva dieta.

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