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diciembre 20, 2011

Elegir bien no es tan fácil

Con toda la información sobre cómo comer saludablemente y sobre cuáles alimentos engordan que hay disponible en Internet, se puede decir que la mayoría de la gente tiene una idea más o menos generalizada de lo que hay que hacer para adelgazar (o, al menos, para no engordar).

Aunque muchas de estas informaciones sean confusas, incompletas o a veces hasta erróneas, hay algunas cosillas que todo el mundo sabe:
  • Comer más vegetales y frutas
  • No comer frituras
  • No comer dulces y cosas con mucha azúcar
  • Evitarlas harinas (como pan blanco y pasta)
Todas estas recomendaciones ayudarán a bajar peso.

Entonces, si ya sabemos lo que hay que hacer (a menos a groso modo), ¿por qué no lo hacemos?

Y si estás diciendo "¡pero yo sí lo hago!", déjame hablarte de una noticia que leí hace unos meses.

Aunque haya opciones saludables, la gente elige la comida que engorda


Según la noticia publicada en el periódico mexicano Vanguardia,
De nada sirven campañas para combatir la obesidad como la que emprendió hace año y medio la primera dama Michelle Obama. Tampoco que los restaurantes escriban la cantidad de calorías de las comidas en los menús. Y bien, gracias, los buenos deseos de una dieta más sana.

Cuando los estadounidenses salen a comer, piden hamburguesas y papas fritas.
Esto, por supuesto, muy a pesar de que hoy en día la gran mayoría de los sitios de comida rápida ofrecen opciones semi-saludables en sus menús (ok, podrían ser saludables si les quitamos las salsas y otras cosas que traen... queda de parte del consumidor).

La noticia sigue:
"Si yo quisiera algo saludable, no haría escala en McDonalds's", dijo Jonathan Ryfiak, de 24 años, instructor de trapecios en Nueva York. Ryfiak observa su dieta en casa pero pide comidas tradicionales como pollo frito y papas cuando va a un establecimiento de comida rápida.

En un país donde más de dos tercios de la población tiene exceso de peso u obesidad, el impulso de las personas, no su intelecto, es el que a menudo se impone en la elección de los alimentos.

Mientras un 47% de los estadounidenses afirma que les gustaría comidas más saludables como ensaladas o papas asadas en los restaurantes, apenas un 23% ordena esos alimentos, según una encuesta que efectuó el año pasado la firma de investigación alimenticia Technomic.
Y agrega:
Esto también explica por qué sólo el 11% de los padres ordenan rebanadas de manzana como alternativa a las papas fritas en los menús infantiles Happy Meals de McDonald's.

Esto último me llama bastante la atención. Luego dicen que el McDonalds es malo... ¿no seremos nosotros lo que elegimos mal?

¿Comer o no comer?


Está claro que continuamente estamos tomando decisiones sobre lo que comemos (mínimo tres veces al día!) y, muchas veces, no tomamos la mejor decisión (esa que nos ayuda a lograr lo que queremos).

Según el artículo, esto puede ser por varias causas:
Algunas personas comen de manera saludable en casa pero se dan sus atracones en la calle. Otros dudan que sean realmente saludables los alimentos anunciados como tales en los menús de las cadenas de comida rápida. Incluso terceras partes pueden influir en el consumo.

Mientras comía una hamburguesa Whopper y papas fritas en un Burger King en Nueva York, Jason Sierra dijo que ha reducido su consumo de alimentos poco saludables debido a que estaban altos su colesterol y presión sanguínea.

Sin embargo, Sierra aceptó que cuando sus compañeros de oficina ordenan el almuerzo él opta por "comida cargadas de grasa" como pizza para estar a tono con el resto.
También hablan de las diferencias de precio...

En efecto, en los restaurantes las opciones "saludables" suelen ser más costosas. La razón es porque, justamente, la gente no las pide con frecuencia. Al no ser platos populares, a las cadenas alimenticias les cuesta mantener estas opciones en el menú y en consecuencia no pueden ofrecerlas a precios competitivos.

La ley de la oferta y la demanda.

Pero bueno, sin ánimos de asumir una actitud de víctima y de echarle la culpa a los restaurantes, a la economía, al capitalismo o a las grandes y malvadas corporaciones, al final del camino lo que hay para nosotros es una decisión que tomar.

Y el punto es: ¿elegimos bien o mal?

Elegir bien no es tan fácil


Es la triste realidad.

En mi caso, cuando me salgo de mis cabales y termino eligiendo comer algo que no me va a ayudar en lo absoluto a lograr mi cuerpo de Modelo Fitness, usualmente es por dos cosas:
  1. Tengo demasiadas opciones y las quiero probar TODAS
  2. Tengo opciones de alimentos a los que no tengo acceso comúnmente

El primer caso me ocurre cuando voy a buffets del tipo "all you can eat" o "a voluntad"... (me vuelvo monstruo en esos... tengo que evitarlos al máximo). El segundo caso es cuando salgo de viaje y quiero probar todas las comidas especiales del sitio al que voy (pero todas... en serio).

Saber esto me ayuda a controlar las situaciones, ya sea previniendo que ocurran o planificando con anticipación. Esto me da el control de la situación y me ayuda a tomar mejores decisiones en el momento, sin dejarme llevar por el impulso.

¿A ti qué te hace elegir las comidas no-tan-saludables-ni-adelgazantes? ¿Haces algo para controlarte o simplemente te dejas llevar por el momento?

Deja tu comentario y cuéntanos :)

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