Azúcar: La verdad amarga


La semana pasada comencé a tocar un tópico que he venido mencionando desde hace un tiempo, pero esta vez me he dedicado a explicarlo un poco con más detalle.

Se trata del azúcar y de cómo es un veneno para nuestro organismo.


Particularmente hablo de la fructosa (otros azúcares, como la glucosa o al galactosa, no son venenosos).

La fructosa la encontramos en infinidad de alimentos.

En los alimentos naturales, está en las frutas y en las verduras. En esos alimentos se encuentra en pocas cantidades y acompañada de sustancias beneficiosas (como antioxidantes y fibra) que ayudan a paliar sus efectos.

Pero en los alimentos procesados se encuentra en enormes cantidades, y casi por todos lados: el azúcar blanca (o morena, o la que quieras) y todos los jarabes o siropes (de lo que sean) contienen fructosa. Además, la encuentras en básicamente el 100% de los alimentos procesados, no importa si son salados o dulces, líquidos o sólidos (sólo basta mirar las etiquetas).

Esta semana haré un post en el que recopilo los distintos nombres tras los que se esconde la fructosa, pero hoy quería hacer el punto un poco más enfático y explicar más a profundidad - para quien le interese - cuál es el problema con la fructosa.

Pero no soy yo la mejor en hacer esta explicación, así que te voy a dejar con el Dr. Robert Lustig, profesor e investigador de la Universidad de California, quien recientemente publicó un artículo sobre este tema en la revista Nature (una de las más prestigiosas revistas científicas en el mundo).

Lo que te pongo aquí es una presentación que hizo en un congreso el año pasado (creo). Está en inglés y es larga, así que no es para todo el mundo.

Si se te da el idioma, tómate el tiempo para verla, te abrirá los ojos.


5 comentarios para "Azúcar: La verdad amarga"

Anónimo
5 de marzo de 2012 22:08

Hola! Todo bien! Que tal tu desafío fitness? Hace mucho que no escribís nada... espero que bien.

Mila
6 de marzo de 2012 00:01

Hola chica dieta!

Lástima que no hable inglés...

Sé que el azúcar y sucedaneos son malos, más teniendo en cuenta que llevo 10 años queriéndome quitar 10 kilos, bajo 3, subo 1, bajo 2 subo 1, subo 3 bajo 1 ... pero los días que me deprimo irremediablemente me atrapa.

Saludos. Mila.

6 de marzo de 2012 15:05

@Anónimo, es verdad, hace ya al menos unas tres semanas... el Reto Fitness lo tengo en pausa por asuntos de salud. Ya sabes, cuando hay cuestiones de salud que tratar el espejo puede esperar ;)

@Mila, pues lástima que yo no pude encontrar el video subtitulado en español, de verdad es excelente (yo casi me infartaba cuando lo vi de las cosas tan reveladoras que dice). Pero bueno, seguiré contando un poco más sobre el tema aquí en el blog. Está claro que cuando las emociones nos juegan una mala pasada lo que queremos es comer carbohidratos... no es causalidad, esos alimentos son adictivos y es así como funcionan. El cambio debe venir desde adentro y asumirse como un hábito de vida, es la única forma en que funcionará. Un abrazo!

Anónimo
12 de marzo de 2012 00:39

Hola Chica!

Llevo tiempo siguiéndote y tus artículos me parecen muy buenos. Respecto al tema del azúcar, refiriéndome concretamente al azúcar refinada (el azúcar de mesa, vaya) he leído artículos en los que lo llegan a comparar con una droga.

Yo soy muy golosa y ya antes de leer esos artículos había notado que el azúcar tiene en mí un efecto de dependencia. No digo que a todo el mundo le ocurra, pero sí a ciertas personas que somos más sensibles al azúcar. Por ejemplo la semana pasada estuve toda la semana cuidándome y comiendo sano y el sábado al mediodía comí un postre dulce. Bueno, pues esa misma tarde se despertó en mí el monstruo del dulce, me entró un ansia tremenda de cosas dulces... y las comí...

Así que yo sí creo que el azúcar tiene efectos de dependencia en determinadas personas. Yo por ejemplo puedo salir una noche de fiesta, fumarme 3 cigarros y al día siguiente no pensar para nada en el tabaco. De hecho no soy fumadora y nunca lo he sido, pero cuando salgo de fiesta y si estoy con fumadores, fumaré y no me crea ningún vicio. En cambio la mayoría de la gente haciendo lo que hago yo hubiera acabado dependiendo del tabaco.

No sé, creo que es un tema interesante. Qué opinas tú del azúcar como "droga"?

Muchas gracias por todo lo que nos aportas.

12 de marzo de 2012 11:35

Hola Anónimo,
También he leído lo que comentas y yo estoy completamente de acuerdo. Creo que no le he dedicado un post específico a ese tema, pero ya que ando hablando de los azúcares trataré de hacerlo esta semana.
Es verdad que la fructosa tiene una vía metabólica propia de una toxina, pero la glucosa tampoco es la santa del cuento.
Lo que cuentas de tu experiencia es muy cierto, yo soy igual. En efecto, cada quien tiene más o menos capacidad de procesar las cosas. Para unos, nuestro mal es el azúcar y las harinas, para otros son las grasas, para otros son otras cosas que no tienen que ver con la comida.
Es un buen tema, trataré de recopilar informaación para un post.
Gracias por tu comentario :)

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